EL CAMINO A SEGUIR

Como cantaba Julio Iglesias “Sigo en la carretera buscándote, al final del camino te encontraré” y para lograr el objetivo habrá que dimensionar el camino a seguir.

Los datos son el activo más valioso que una organización puede aprovechar para impulsar
la innovación, el rendimiento y la rentabilidad. Porque, ¿Qué sería una organización sin rentabilidad?

En la actualidad, hay una gran generación de información procesable dentro del área administrativa o hasta en el aula y esto está impulsando un enorme crecimiento del gasto en análisis de ésta información y un impulso para ayudar a los centros a tomar decisiones y tener una matrícula bien atendida.

Pero, para los centros de educación superior y sus responsables de las TIC, allanar el camino hacia la práctica analítica puede presentar más baches y topes de velocidad que rectas y movimiento hacia adelante.

Los obstáculos son numerosos, desde los datos aislados y las plataformas de bajo desempeño hasta la mala gobernanza y los excesos de costes. Todos ellos pueden frenar el progreso o hacer descarrilar un proyecto de análisis de datos.

Como el “Carlos Sainz” de la analítica que eres (o al menos, tienes la voluntad de ser y la actitud es importante), ¿Cómo puedes acelerar el viaje analítico de tu organización?
y lo que es más importante, ¿Cómo puedo crear la hoja de ruta adecuada para ese
éxito?

Te recomiendo considerar:
Postular a los principales impulsores del negocio para los programas de análisis.
Identificar las etapas hacia la madurez analítica.
La importancia de tener los datos en la nube.
Lograr pequeños grandes logros para demostrar el valor.

Nuestra propuesta proviene de miles de estudios respaldados por Google para desarrollar los mejores entornos para entregar analíticos para la toma de decisiones. Y lo mejor es que estamos aprendiendo constantemente y evolucionando nuestro enfoque con cada servicio brindado a cada Centro FP, Universidad, Magisterio y circunstancia que se presente, y nos complace compartir esos conocimientos y experiencia para hacer avanzar la disciplina analítica para todos.

Si nuestro objetivo es tener una sola versión de la verdad (“One single version of the truth”), ¿Ya hemos llegado al objetivo? ¿Ya llegamos? ¿Cuánto falta para llegar? Un minuto después, ¿Ya llegamos? Cualquiera que haya hecho un viaje por carretera ha escuchado algunas (muchas) veces esta pregunta. Suele venir del asiento trasero del coche, donde es difícil ver la ruta y mucho menos evaluar la rapidez con la que se avecina la llegada.

Para los encargados de gestionar el programa de datos y análisis de su organización la pregunta es igualmente familiar. ¿Cuándo alcanzaremos el siguiente hito en nuestro viaje? ¿Cuándo se dispondrá fácilmente de la información que necesitamos? ¿Ya hemos llegado?
Todo viaje exitoso debe iniciar con un destino.

En su esencia, los análisis existen para apoyar los objetivos organizacionales. Aunque esta afirmación puede parecer obvia, demasiados programas de análisis bien intencionados
no alcanzan su potencial simplemente porque no se adaptan a los objetivos de la organización. Se gasta dinero, se organizan los datos, se crean informes, más informes y cuadros de mando. Pero, en algún punto del proceso el destino se pierde. Como resultado, no importa lo bueno que sea el vehículo de análisis, la hoja de ruta se dirige por un camino diferente al planeado o hacia donde el negocio no llega a donde se necesita.

Esto puede ocurrir principalmente por un grupo reducido de razones. Un proyecto piloto puede convertirse en un esfuerzo importante sin una supervisión adecuada. El crecimiento orgánico puede superar a la gobernanza. Los proyectos ad hoc en varios grupos organizacionales pueden duplicar los esfuerzos, dar lugar a lagunas críticas o, lo que es peor, a múltiples versiones de la verdad. Cualquiera que sea el reto, el primer paso hacia un programa de análisis exitoso es dedicar tiempo a alinear la iniciativa con los objetivos de la organización.

La creación de una estrategia global basa el programa en las prioridades reales para conseguir un apoyo interdisciplinar, y lo que es más importante - mediante una comunicación abierta - ayuda a todos los implicados a entender cómo la organización utilizará los datos y las correspondientes perspectivas e información que puede producir.

Al fin y al cabo, lo que importa es que Julio llegue al destino y la encuentre; sin dejar en el camino el equipaje, el copiloto y hasta los del asiento de atrás. La organización juzgará el programa de análisis en función a su contribución y a los resultados organizacionales.



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