¿Quién ayuda a quienes han abonado con su esfuerzo a que la educación no se detenga?

CARTA EDITORIAL MAYO

La pandemia trajo para los docentes no solo el reto de dar continuidad a la educación, sino también resolver los viejos y nuevos problemas acrecentados por la vida en la cuarentena intermitente.

¿Quién ayuda a quienes han abonado con su esfuerzo a que la educación no se detenga?

Los últimos dos años aceleraron para un sector favorecido la adopción de la tecnología, la capacitación y la transformación, pero para los menos favorecidos implicó trabajar con recursos limitados para responder a la crisis

El estudio TALIS de 2017 indicaba que las relaciones positivas del profesor con su escuela pueden mitigar el impacto negativo que supone enfrentarse a clases con alumnos con problemas conductuales. En la medida en que los profesores tienen una buena relación con su alumnado, atendiendo a sus necesidades y opiniones, se refuerza la satisfacción del profesor con su trabajo.

 Sin duda, la pandemia ha expuesto las deficiencias de nuestros sistemas educativos, pero representa también una oportunidad para afrontar sus causas mediante la integración tecnológica y la cobertura de internet que permita reducir esta situación en los sistemas educativos y asegurar la capacitación docente.

La experiencia indica que el mejor aliado para acelerar el paso y cerrar las brechas educativas, son las herramientas tecnológicas que permiten identificar y personalizar el aprendizaje. Esto implica que los docentes estén familiarizados con la tecnología y cuenten con las competencias digitales que les permitan utilizar los recursos tecnológicos de formas eficaces y eficientes.


Diagnóstico de Competencias Digitales Docentes